WASHINGTON.– El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este jueves que las Fuerzas Armadas están preparadas para reiniciar operaciones militares contra Irán si no se concreta un acuerdo de paz durante el actual cese al fuego.
Durante una rueda de prensa en el Pentágono, el funcionario explicó que las tropas estadounidenses permanecen desplegadas en la región con el objetivo de garantizar una posición estratégica que permita actuar de inmediato ante cualquier escalada.
Presión militar y control estratégico
Hegseth afirmó que Washington busca ejercer presión mediante un “bloqueo férreo” en el estrecho de Ormuz, considerado clave para el tránsito global de petróleo, mientras mantiene abierta la puerta a una solución diplomática.
El jefe del Pentágono insistió en que Estados Unidos espera que Irán “elija sabiamente” y acceda a un acuerdo que evite una nueva fase del conflicto. No obstante, advirtió que el país norteamericano monitorea de cerca los movimientos militares iraníes.
Amenaza directa a infraestructura iraní
El funcionario fue contundente al señalar que, si Teherán no cede, enfrentará consecuencias severas. “Se enfrentará a un bloqueo y a bombas cayendo sobre su infraestructura energética”, advirtió, elevando el tono del mensaje disuasivo.
En la misma línea, el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, confirmó que las fuerzas estadounidenses están listas para ejecutar operaciones de gran escala en cualquier momento.
Reorganización militar durante la tregua
Por su parte, el jefe del Comando Central, Brad Cooper, indicó que el cese al fuego está siendo aprovechado para reforzar capacidades operativas.
“Nos estamos rearmando, renovando equipamiento y ajustando nuestras tácticas”, explicó, subrayando que el despliegue militar continúa activo pese a la pausa en los combates.
Trump apunta a negociaciones de paz
El presidente Donald Trump afirmó que el conflicto podría estar cerca de su fin, al tiempo que adelantó una nueva ronda de negociaciones con Irán tras el fracaso del primer encuentro en Pakistán.
El acuerdo de alto el fuego, que se aproxima a su segunda semana, depende en gran medida de la reapertura del tránsito en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán como respuesta a la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel.
Escenario incierto bajo mediación internacional
La Casa Blanca confirmó que continúan los esfuerzos diplomáticos para reactivar el diálogo, que nuevamente podría celebrarse en Pakistán bajo mediación internacional.
Mientras tanto, la tensión se mantiene en niveles críticos, con un equilibrio frágil entre la diplomacia y la posibilidad real de una nueva escalada militar en Medio Oriente. (Agenda).





