Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa presidió la celebración litúrgica, llamando a la comunidad a vivir desde el amor redentor y felicitar a las madres dominicanas en su día.
SANTO DOMINGO ESTE.- En una atmósfera de profunda fe, regocijo espiritual y gratitud, la Catedral de la Diócesis Stella Maris fue el escenario este domingo a las 12:00 p.m. de una solemne celebración eucarística con motivo de la Fiesta de la Santísima Trinidad y la conmemoración del Día de las Madres Dominicanas.
La Santa Misa estuvo presidida por Monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, quien estuvo acompañado por una destacada representación del clero diocesano. Concelebraron la liturgia el Padre Alejandro Valera, Vicario General de la diócesis; el Padre Eduardo Carrión, Vicario de Pastoral; el Padre Cesareo Núñez, Canciller diocesano; y el Padre Domingo Vásquez Morales, Director de Comunicación y Prensa de la Diócesis Stella Maris.
Durante la homilía, inspirada en el Evangelio según san Juan (Jn 3, 16-18), se reflexionó sobre el misterio de amor de la Santísima Trinidad y la misión salvífica de Jesucristo. El texto sagrado proclamado proclamó una de las verdades más reconfortantes de la doctrina cristiana: “Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna”.
Monseñor Ruiz de la Rosa destacó que Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él, enfatizando que la Trinidad no es una abstracción teológica, sino una comunidad perfecta de amor y misericordia que invita a la Iglesia y a toda la sociedad a vivir en unidad y comunión fraterna.
Un emotivo homenaje a las madres dominicanas.
La celebración coincidió felizmente con la tradicional festividad del Día de las Madres en la República Dominicana. En este contexto, el obispo y los sacerdotes concelebrantes extendieron una bendición especial a todas las madres presentes en el templo y a quienes siguieron la transmisión en vivo, reconociendo su entrega generosa, su rol fundamental como primeras transmisoras de la fe en el hogar y su reflejo del amor incondicional de Dios en la sociedad.
El obispo dió la oportunidad a los monaguillos de expresar su cariño a las madres y luego dio gracias a Dios por su madre que estaba presente. También estuvo presente la madre del padre Eduardo Carrión. Este momento especial concluyó con una oración de bendición a las madres presentes qué se les obsequio una rosa y se le dedicó una canción especial.
La celebración concluyó con unas felicitaciones y bendición del obispo a los sacerdotes que cumplieron aniversario sacerdotal: al Padre Alejandro Valera por sus 27 aniversario y al padre Eduardo Carrión por sus 23 aniversario sacerdotal.
La Diócesis Stella Maris agradeció a toda la comunidad feligreses su participación, tanto física en el altar de la catedral como a través de los medios de comunicación y plataformas digitales oficiales de la institución, reafirmando su compromiso de seguir siendo faro de evangelización, esperanza y servicio.





