El comunicador Nelson Gutiérrez acudió junto a una comisión de gremios de prensa a la Oficina de Alta Tecnología de la Procuraduría General de la República, donde procedió a firmar el libro de control como parte de las medidas impuestas por una jueza tras una sanción por presunta violación a la ley.
Desde el lugar, Gutiérrez calificó la decisión como una injusticia en su contra por parte del Ministerio Público, al asegurar que con estas acciones se estaría coartando la libertad de expresión en el país.
Las autoridades le impusieron una garantía económica y la obligación de firmar periódicamente, en el marco de un proceso por supuesta difamación contra un exdirector de la Policía Nacional.





