PEKIN.- China adoptará todas las medidas necesarias para proteger los derechos e intereses legítimos de sus empresas, después de que Estados Unidos incluyera a dos compañías chinas en una nueva ronda de sanciones relacionadas con Cuba. Así lo declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun.
Ante una pregunta al respecto en rueda de prensa, el funcionario indicó: «La cooperación entre China y Cuba es abierta, transparente y legítima. China se opone firmemente a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de fundamento en el derecho internacional y no están autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, así como a la denominada jurisdicción de largo alcance».
RECHAZO A LA INJERENCIA DE WASHINGTON
El portavoz manifestó la oposición de Pekín a los intentos de Washington de interferir y obstaculizar la cooperación de su país con la isla, y reiteró el apoyo de China a los esfuerzos de La Habana por salvaguardar su soberanía nacional y rechazar las injerencias externas.
«China adoptará todas las medidas necesarias para defender firmemente los derechos e intereses legítimos de sus empresas», subrayó Guo.
NUEVA RONDA DE SANCIONES
La última ampliación de las sanciones tuvo lugar el 5 de noviembre. El Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunciaron medidas contra ocho entidades y dos personas.
Entre los nuevos objetivos figuran dos compañías chinas: China National Electronics Import and Export Corporation (CEIEC) y Beijing H&C Technologies.
CERCO CONTRA CUBA
Cuba lleva más de seis décadas sometida al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
La presión se intensificó en 2026 con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El 29 de enero, el presidente firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba y abrió la puerta para imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla. Washington justificó la medida alegando que el Gobierno cubano representa una «amenaza» para la seguridad nacional. La Habana ha rechazado sistemáticamente tales acusaciones.
La Cancillería cubana rechazó la nueva decisión y afirmó que Washington «seguirá fracasando en el intento» de someter a la isla. El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó las sanciones como nuevas medidas de bloqueo destinadas a asfixiar la economía y causar el mayor daño posible a la población.



